lunes, 27 de mayo de 2013

Huir o no huir

Hoy estoy especialmente indignada. Ya no sólo por la situación de este país, que cada día es más vergonzosa, sino por el día a día, por la cara que los empresarios le echan a la vida...

Buscar trabajo se ha convertido en un deporte de riesgo: ofertas falsas, otras que te piden años y años de experiencia, saber 8 idiomas, tener una red de contactos propia, trabajos no remunerados que te venden como "experiencia profesional" (claro, invierto mi tiempo y mi dinero para que tú ganes y yo no reciba nada a cambio, ni siquiera el transporte) y, lo último, aportar un certificado que demuestre que tienes una discapacidad (requisito indispensable en la mayoría de ellas).

¿De verdad no piensan dar una triste oportunidad a la gente? No, si ya pueden contratar al "hijo de" en algún puesto para el que, probablemente, no esté cualificado.

Además de todos estos engaños, una de las cosas que muchos están sufriendo es no cobrar. Sí, ya puedes estar trabajando como un campeón, que dirán que no les pagan, que no les llega el dinero, que los inversores no han invertido... Mil excusas para que, simplemente, tú tengas que tragar y rezar para que nunca lleguen las facturas que no se olvidan de pasarte cada mes. Un círculo vicioso: tú no me pagas, yo no puedo pagar, esas empresas no pagan...

Mientras tanto, me canso de ver a diario a empresarios, políticos y monárquicos en los medios que roban dinero sin medida, mientras una gran parte de la población intenta sobrevivir malviviendo. Ellos no tendrán problema para llegar a fin de mes, no les faltará nunca un plato de comida en la mesa. ¿Los periodistas hablan mal de mí? ¡Qué más da! Mientras tanto yo disfruto de la pasta que me he llevado... ¿Quieren ver mis declaraciones de la Renta? No importa. El dinero en B no se declara. Viven con la tranquilidad de que nunca serán encarcelados, tal vez porque son demasiado importantes como para librarse. Y otros no conocidos se saltan la ley a la torera y funcionan con mil trampas para no ser pillados.

Ya está bien, no es justo que estemos viviendo en un país así. ¿Quieren que nos marchemos? No creo que sea conveniente para ellos, porque cuántos más acabemos largándonos, menos podrán sacar de nosotros y a menos podrán engañar con su famosa "transparencia" y "limpieza". ¿Con qué ciudadanos vais a jugar? No mordáis la mano de quien os da de comer, más tarde o más temprano os saldrá muy caro.

Tanta indignación viene porque en menos de un mes me han engañado, es imposible encontrar un empleo decente sin que te pidan requisitos imposibles, me deben dinero y cada vez veo mi futuro más oscuro en España. Sólo me queda ponerme a cantar mi currículo en el metro... ¡Mierda! ¡Eso ya lo han hecho!

Entonces... ¿qué nos queda?


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