Mostrando entradas con la etiqueta empleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta empleo. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de abril de 2021

Entrevista de trabajo con sorpresa

Si dieran un premio al mayor número de situaciones extrañas o absurdas que alguien ha podido vivir en un empleo/entrevista/proceso, no lo dudéis, me lo llevaría yo.

Fijaos que soy bastante joven aún, pero podría escribir un libro con cantidad de anécdotas que me han ocurrido, como el día que la persona que me contrató me aseguraba una y otra vez que las ruedas de prensa no eran para la prensa (yo era la única redactora, ojo al dato) o el mes que trabajé para un conocido protagonista del papel cuché, entre otros menesteres (por supuesto, esto siempre lo negaré y muy pocas personas lo saben), y que daría para unos cuantos titulares...

No sabría muy bien cuál de mis momentazos se lleva la primera posición, y eso que estaba bastante reñido con aquella secta de la que hablé hace tiempo. Pero voy a arrancar con mi última experiencia para, pasadas mis horas de enfado monumental, que alucinéis conmigo.


Os pongo en situación: aquí, doña Pringada, lleva muchísimos meses buscando trabajo, mientras no ha parado de estudiar como una condená. Y un día recibe LA LLAMADA. Bueno, en realidad fue un correo, lo cual hizo que saltara una pequeña alarma, pero... ¡Oh, God! ¡Por fin! ¡Una entrevista! No era el trabajo de mis sueños, ni el sueldazo de Nescafé, pero oye, ahora mismo cualquier ingreso es bienvenido. Es lo que tiene ser pobre como una rata y conformarse con, casi, cualquier cosa.

Pues muy dispuesta, una servidora se planta al día siguiente en el lugar indicado: una cafetería. A ver, sí, segunda alarma. Pero bueno, pregunto por esto y me comentan que acaban de trasladarse a Madrid (es una empresa de fuera) y están moviendo el tema de la oficina aquí y blablabla... Con mi historial, evidentemente, no me voy a fiar al 100% de nada, pero una es curiosa por naturaleza

Así que, tras hablar de todo lo relacionado con mi futuro puesto y algunos detalles, están encantados con mi perfil, quieren que me quede. Vamos, que podría empezar al día siguiente. RELAX, PLEASE. Y me sugieren ir a ver la oficina. Vale, acepto. Quiero saber el sitio en el que podría empezar a currar, como es lógico.

Aquí yo aviso a medio mundo, por si acaso. De hecho, acabo de recordar la frase que le dije a mi madre: "No sé si me estoy metiendo en otro jardín de los míos...". 

El caso es que todo va fantástico, mi entrevistador súper agradable y yo siendo lo más maja que puedo ser, dejando mi bordería innata a un lado para parecer profesional y darle la razón en que tengo un CV estupendo. Y, os lo juro, me fui hasta contenta en general.

Ahora viene lo gordo. 

Tras perder el día entero entre unas cosas y otras, me dicen que me llamarán de la oficina para comentarme todos los temas relacionados con el contrato y confirmar el horario y todas esas cosas. En este momento, yo ya me pongo la armadura y me preparo, ya que no es la primera vez que me la cuelan por la escuadra.

Así que recibo una llamada de EEUU. Sí. Real. Yo esperaba que tuvieran a alguien aquí establecido, como sería lógico si van a tener que hacer contratos y llevar cosas en este país y, por supuesto, se trata de la primera sorpresa.

La segunda viene cuando pregunto por mi horario, el cual me habían comentado que era por las tardes. No. No hay un horario como tal, que lo mismo un día tengo que ir un par de horas por la mañana, que luego al día siguiente entrar antes... Carraspeo y le digo que me confirme esto, porque vivo a una hora del puesto y tengo que considerar si, por ese salario, voy a estar disponible 24/7 (NO).

Tercera sorpresa. Esta es mi favorita. Se viene... Dentro de mis horas semanales, mi competencia es cuidar del hijo del jefe. ¿¿CÓMO?? Debí de dejar sorda a la pobre muchacha. Me explica que eso hemos hablado durante la entrevista. Otra negativa, por supuesto. Mi querido amigo me comentó que tenía un hijo, tras hablarle de mi primer viaje a Londres para trabajar como au pair; pero de ahí a que, en algún momento, me dijera que yo iba a cuidar de su vástago, hay un trecho bastante importante. Rey, si quieres también te hago la comida y te doy un masajito en los pies cuando llegues a casa.

Ahí no queda la cosa. Yo estaba entrando ya en combustión con otros detalles, aunque no dejaba de pensar mientras hablaba en: han visto mi foto en el perfil de Infojobs y han pensado que soy imbécil o algo. En este momento de alucinar en colores, ya me habla del contrato y me dicen que hay dos opciones: o la vía spanish, con su cotización en la Seguridad Social y esas cosas legales, o lo que aquí llamamos "en negro" (me hizo mucha gracia que me lo soltara con toda la tranquilidad del mundo). ¿Me estás diciendo en serio que pretendes hacerme un contrato desde Mordor y tenerme de ilegal? Efectivamente, me han tomado por estúpida. 

Y, por supuesto, después de todo esto, me preguntan que cuándo empiezo. A puntito estuve de llamar al SAMUR para que me pincharan un calmante. 

En ningún momento voy a empezar, corazón mío. Nunca. Un besi.


Lo más triste de todo esto es que, si no soy yo, otra persona desesperada llegará y tragará con lo que toque.


MORALEJA: O emprendo o no sé qué será lo siguiente que me voy a encontrar.


Si queréis más historias de las buenas, hacédmelo saber.😉

miércoles, 27 de noviembre de 2013

No nos representan

Confieso que cuando empecé la carrera de Periodismo la política me parecía un auténtico aburrimiento: Congresos, discursos eternos en los que no se sacaba nada en claro y a los que terminaba por no prestar atención aunque lo intentara... ¿Y ahora? Pues en este momento me parece objeto de estudio sociológico: ¿Cómo nos corrompe el poder? Así podría titularse...


No hay que irse muy atrás para buscar ejemplos: Carlos Fabra, el hombre al que hay que pasarle nuestro décimo de lotería de Navidad para que a nosotros también nos toque porque la suerte SIEMPRE le acompaña (debería haber salido él este año y no Raphael o Bustamante), no quiere dimitir a pesar de estar condenado a 4 años de prisión. La imagen que todos queremos que represente nuestra Comunidad Autónoma, vamos. ¡Qué no se marcha! ¿Por qué dejar su puesto como cargo público si es corrupto sólo dentro de su casa?

Como este, podemos poner a otros en la palestra (aunque no sean condenados): Cospedal, la eterna cuestionada por los papeles de Bárcenas que, aunque el juez diga que huele a chamusquina, antes muerta que dejar su puesto. Cándido Méndez, que dice que ha pensado en su interior lo de dimitir. Gente sobre la que se cuestiona su transparencia, una palabra que a todos les encanta, pero que pocos hagan honor de ella. Podría estar poniendo nombres y cargos, pero esto se convertiría en el post de nunca acabar... 

¿Qué pasa con la política de este país? Lo voy a decir claramente: se ha convertido en un auténtico cachondeo. Hablamos de personas que, se supone, nos representan, pero no tienen absolutamente nada que ver con el resto de los ciudadanos. Se permiten el lujo de no dimitir, no vaya a ser que la gente les señale con el dedo. Cargos que hablan de nuestra economía utilizando palabras y términos con los que se les llena la boca, pero que sólo son verdades a medias: brotes verdes, vemos la luz al final del túnel, estamos saliendo de la crisis... Vayamos por partes y no cantéis victoria tan rápido, ¿de qué estáis hablando? Es cierto que los datos macroeconómicos son mejores, pero hay una cifra de paro que nos pone los pelos de punta. A la gente no le interesa la prima de riesgo aunque sea importante, es así, le interesa lo que pasa en su casa. Os enorgullecéis de las cifras de paro cuando descienden, pero no habláis de la cantidad de personas (vuestros queridos votantes por los que tanto os preocupáis) que se han marchado buscando un empleo que aquí es misión imposible encontrar. ¿Menos paro? Daros un paseo cualquier mañana por las oficinas del INEM, lo mismo veis la realidad. Por no hablar de que utilizáis los datos como os parece, contando desde el mes que mejor os viene...

Lo siento, pero no me representáis. Ninguno. No me representa una persona que, para llegar a su sueldo mensual, cualquier hijo de vecino que se tomó la molestia de dejar su papelito en las urnas tendría que trabajar durante todo un año. No me representa alguien que pide respeto a sus decisiones por estar en el Gobierno y ser el elegido, pero cuando se le pregunta, no es capaz de dar la cara y huye por los pasillos del Congreso o habla al otro lado de una pantalla para que no toquen temas espinosos. No me representa una persona a la que le molesta que la gente (no olvidéis que son los que os pagan vuestros cuantiosos sueldos) se manifieste. No me representa alguien que pide esfuerzos, mientras ellos sólo tienen facilidades. No me representa alguien que no sabe lo que es vivir con miedo a ser despedido, sin cobrar un sueldo vitalicio.

Esto es lo que tiene tener tiempo libre, que cada vez que enciendo la televisión o leo un periódico, aparece algo nuevo que me chirría en la cabeza. El paro les ha hecho más daño a ellos que a nosotros: no estamos ocupados y nos fijamos más en cada uno de sus movimientos. Es lo que tiene, tendrán que andarse con cuidado.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Chivatazos

Un buzón. La última idea que se le ha ocurrido al PP para denunciar fraudes laborales (gente que cobra en negro, trabajadores sin Seguridad Social...) a través de la página del Ministerio de Empleo. Si quieres ser un chivato, sólo debes poner la información de la empresa en cuestión y un breve resumen sobre los hechos que quieres denunciar.

El problema es que muchos sueldos en negro son la única retribución que muchos ciudadanos tienen para poder sobrevivir. No se trata de una justificación ante algo ilegal, simplemente hay que entender que a todo el mundo (y aquí me incluyo, por supuesto), le gustaría tener un empleo estable, una Seguridad Social y una garantía de que se va a cobrar todos los meses. La crisis, como se dice casi a diario, agudiza el ingenio y todo el mundo tiene derecho a comer, más cuando se trata de familias que tienen hijos, que se han quedado sin trabajo o a los que no paran de recortar sus sueldos porque "la empresa está muy mal".


Y es que mientras los dirigentes de la calle Génova quieren que sus ciudadanos denuncien que alguien cobra 300 euros en negro para hacer la compra del mes, ellos están pringados hasta las cejas acusados de cobrar cantidades desorbitadas en sobres. Otros, tienen cuentas de millones de euros en paraísos fiscales. Otros, cobran por ser Ministro de lo suyo y por tres cargos más. Otras, hacen facturas de cumpleaños con confeti a precio de oro. No comparemos cifras, porque ya sabemos quién sale perdiendo y a quién no le hace falta precisamente...

¿Y qué ha pasado? No podemos señalar la paja en el ojo ajeno sin mirar la viga del nuestro, así que tan sólo en el mismo día muchos ya han utilizado esta web para poner a disposición del Ministerio de Empleo lo que hacen nuestros políticos, como informa El Huffington Post. El tiro les ha salido por la culata y, aprovechando el anonimato (aunque estoy segura de que eso hubiera dado igual), se denuncia la gestión de Mariano Rajoy y su grupo. (Me encanta Twitter para estas cosas).

Y ya que estoy con los refranes: "Cuando veas las barbas de tu vecino recortar, pon las tuyas a remojar". La Casa Real podría salir también muy perjudicada con Urdangarines, cuentas en Suiza y mails del "Duque em-Palma-do".

Muy bonito intentar que el obrero se delate entre sí, pero primero hay que lavar los trapos sucios y, lo más importante, pensar por qué la gente llega a estas situaciones. Por si no queda claro, ya se lo digo yo: PARA VIVIR.


jueves, 20 de junio de 2013

Diario de una desempleada

Llevo una temporada de esas que, podríamos considerar, amargante. Días eternos, CV que nunca lee nadie, entrevistas que no llevan a ninguna parte. Unos días te levantas de un humor de perros, otros días te despiertas con ánimos que, poco a poco, se apagan al ver que es otro día similar a los anteriores.

Es por eso que no estoy siendo muy constante con mi blog. Lo que empezó como una nueva ilusión, algo en lo que invertir mi tiempo, escribir, desahogarme, comentar mil cosas... ahora me cuesta. Muchas veces no me apetece volver a ver el ordenador en mil horas después de haber estado buscando ofertas de trabajo sin parar. Es lo que tiene el desempleo y tener demasiadas horas sin saber qué hacer...

Suena el despertador. Sí, nunca se sabe cuándo pueden llamarte para una entrevista y no es buena idea que escuchen tu voz de ultratumba, no quedaría muy bien. Con un ojo cerrado echas un vistazo a las redes sociales. Desayunas, pones la tele, un poco de zapping con los programas mañaneros... fascinante. Encender el ordenador, mail, ofertas automáticas que te han llegado... ¡Vaya! Piden árabe nativo, 7 años de experiencia en el sector... No sé si echarla, seguro que en realidad me buscan a mí y no lo saben... Mejor no mirar las candidaturas, total, me habrán descartado de 20 sin mirar mi currículo. Seguir buscando por diferentes webs, Twitter, cosas que te envían amigos, cursos inaccesibles... Cuando te quieres dar cuenta, llevas toda la mañana pegada al ordenador y ya no sabes ni qué has enviado. Y volver a repetir la misma acción por la tarde.

Una cosa que ha llegado a mi vida desde que no tengo curro es el insomnio. Sí, ese gran amigo que todas las noches aparece cuando intentas cerrar los ojillos. Mi táctica es tener la televisión de fondo, a ver si los susurros de los personajes de "Cuéntame" consiguen adormilarme. Pero parece que las vivencias de don Antonio Alcántara (Antoñito, de tú...) empiezan a parecerme más interesantes que echar una cabezada, así que acabo viendo el capítulo entero...

Y así acaba el día. Y se repite una y otra vez, como en bucle. Dar una vuelta por la tarde o salir a la compra son las cosas que rompen un poco con la rutina diaria.

Sin ir más lejos, el otro día, hice una de esas salidas extraoficiales que cambian mi jornada no laboral e iba en el metro hablando con mi pareja de cómo huir de aquí. De cómo nos están obligando a hacerlo, pero sin ayuda, porque para eso necesitas dinero e idiomas. Y para los idiomas necesitas más dinero. Y para el dinero necesitas un trabajo. Y para conseguir un empleo parece que hay que marcharse. Un monólogo de esos que suelo marcarme muy a menudo sobre los bucles, hasta que me dí cuenta de cómo un anciano me miraba con lástima y me llegó muy dentro. Ellos, que siempre se han quejado de que no sabemos qué dura es la vida, que viven con una pensión cada vez más inexistente, se compadecía de mí...

Triste, ¿verdad? Pues no, creo que más triste es rendirse. Hay que seguir luchando y no me cansaré hasta que no consiga lo que quiero. Hay que seguir teniendo metas porque, cuanto más desees algo y más te esfuerces, aunque parezca imposible, podrá ser. Y hay que seguir sonriendo, porque siendo positivos parece que los días aburridos y repetitivos toman otro color.

Yo voy a aprovechar y dar las gracias a esa persona que, de vez en cuando, me saca de mi letargo y me inyecta un poquito de realidad en vena. Hundirse es muy fácil y, a veces, necesitas una mano que te ayude a salir. Así que he empezado un poquito negativa este post, pero quiero enviar un mensaje positivo a toda esa gente que está igual o peor que yo. Desde aquí, desde esta humilde periodista en paro, todo mi ánimo.


lunes, 27 de mayo de 2013

Huir o no huir

Hoy estoy especialmente indignada. Ya no sólo por la situación de este país, que cada día es más vergonzosa, sino por el día a día, por la cara que los empresarios le echan a la vida...

Buscar trabajo se ha convertido en un deporte de riesgo: ofertas falsas, otras que te piden años y años de experiencia, saber 8 idiomas, tener una red de contactos propia, trabajos no remunerados que te venden como "experiencia profesional" (claro, invierto mi tiempo y mi dinero para que tú ganes y yo no reciba nada a cambio, ni siquiera el transporte) y, lo último, aportar un certificado que demuestre que tienes una discapacidad (requisito indispensable en la mayoría de ellas).

¿De verdad no piensan dar una triste oportunidad a la gente? No, si ya pueden contratar al "hijo de" en algún puesto para el que, probablemente, no esté cualificado.

Además de todos estos engaños, una de las cosas que muchos están sufriendo es no cobrar. Sí, ya puedes estar trabajando como un campeón, que dirán que no les pagan, que no les llega el dinero, que los inversores no han invertido... Mil excusas para que, simplemente, tú tengas que tragar y rezar para que nunca lleguen las facturas que no se olvidan de pasarte cada mes. Un círculo vicioso: tú no me pagas, yo no puedo pagar, esas empresas no pagan...

Mientras tanto, me canso de ver a diario a empresarios, políticos y monárquicos en los medios que roban dinero sin medida, mientras una gran parte de la población intenta sobrevivir malviviendo. Ellos no tendrán problema para llegar a fin de mes, no les faltará nunca un plato de comida en la mesa. ¿Los periodistas hablan mal de mí? ¡Qué más da! Mientras tanto yo disfruto de la pasta que me he llevado... ¿Quieren ver mis declaraciones de la Renta? No importa. El dinero en B no se declara. Viven con la tranquilidad de que nunca serán encarcelados, tal vez porque son demasiado importantes como para librarse. Y otros no conocidos se saltan la ley a la torera y funcionan con mil trampas para no ser pillados.

Ya está bien, no es justo que estemos viviendo en un país así. ¿Quieren que nos marchemos? No creo que sea conveniente para ellos, porque cuántos más acabemos largándonos, menos podrán sacar de nosotros y a menos podrán engañar con su famosa "transparencia" y "limpieza". ¿Con qué ciudadanos vais a jugar? No mordáis la mano de quien os da de comer, más tarde o más temprano os saldrá muy caro.

Tanta indignación viene porque en menos de un mes me han engañado, es imposible encontrar un empleo decente sin que te pidan requisitos imposibles, me deben dinero y cada vez veo mi futuro más oscuro en España. Sólo me queda ponerme a cantar mi currículo en el metro... ¡Mierda! ¡Eso ya lo han hecho!

Entonces... ¿qué nos queda?


viernes, 24 de mayo de 2013

"HEY GUYS! HEY WHAT?!"

Os estaréis preguntando a qué viene este título tan extraño pero, no os preocupéis, vamos a empezar desde el principio y por partes, como diría Jack el Destripador (un ejemplo muy a hilo en esta historia casi de terror).

Como habréis podido comprobar, la crisis agudiza el ingenio de muchos para sobrevivir. Pero no sólo de los pobres ciudadanos que intentan buscarse la vida para comer, sino también en el caso de empresarios que juegan con el tiempo y el dinero prometiendo éxito y beneficios desorbitados que ni imaginamos. Por eso, os voy a contar mi experiencia de "pardilla" de esta semana, a ver si os suena a algunos...

EL TIMO DEL "NO, NO BUSCAMOS COMERCIALES":

Os pongo en situación: lunes 20 de mayo. Suena mi teléfono. Una chica encantadora me dice que han visto mi CV en su empresa y que les interesaría muchíisimo incorporarme en su puesto de Atención al Cliente. Me dice el nombre, pero tan rápido que ni se entiende. Así que tengo una entrevista al día siguiente a las 11 de la mañana allá en Begoña, donde debo preguntar por un tal "señor Casas" que aún no sé quién es. Quieren conocerme, hablar conmigo... Todo estupendo.Yo con toda mi alegría (me quedé sin empleo a finales de abril), celebro la suerte que he tenido y decido ir.

Martes 21 de mayo: allí estoy puntual como un reloj. Llego al quinto piso de un edificio que parece ser de empresas, y allí está la secretaria muy rubia y maravillosa, con su sonrisa angelical que, nada más verme, me dice que le dé mi CV (que previamente me habían pedido) y me pide que espere en una sala donde estoy yo sola, hasta que llega otro chico que, ahora pienso, tuvo mucha más suerte que yo. 

Aparece un chico jovencísimo, yo diría que tenía unos 26, trajeado y repeinado con la misma sonrisa angelical que la secretaria de la entrada (definida por ella misma como "un mueble más"). Nos lleva a los dos a un despacho y nos pregunta qué hemos estado haciendo durante estos años, nos pregunta dónde esperamos llegar, qué buscamos en un trabajo (que no me engañen, gracias) y que nos definamos con 3 palabras, mientras el garabatea sobre nuestros currículos. En realidad no nos explica mucho sobre la empresa, sólo que trabajan para varias empresas multinacionales (aires de grandeza que no son tan internacionales) y que tendríamos que tratar con los clientes de las mismas, con una atención personalizada por si tienen algún problema y demás. Más o menos tipo operadora de atención al cliente, vamos. También tendríamos que acudir a algún evento, como ferias o stand. Nada, de 16:00 a 18:00 debemos esperar una llamada si estamos seleccionados. (Perdonadme si me extiendo, pero cada detalle es totalmente importante).

Las 17:30 del mismo día. La chica-estupenda me llama para darme la enhorabuena. Estoy seleccionada y paso a una segunda entrevista que será a las 10 y podría alargarse hasta las 6, porque somos muchos y demás, pero vamos, que acabará antes (sí, bueno...).

Miércoles 23 de mayo: A las 11:00 estoy allí. La misma sala, muy llena de más jóvenes como yo con cara de póker. Firmamos un papel, como que se trata de un día de formación sin remunerar. Empieza a sonar una música y gritos de fondo, parece que hay una fiesta en la empresa. Pero no podemos ver nada porque cierran la puerta y entran con cuidado para que no se vea nada. (De esta sala os hablaré luego, afortunada yo que pude entrar). Nos dividen a cada uno con un "gerente" o "asistente de gerente" y nos dicen que bajemos con ellos. ¡Sorpresa! ¡Nos vamos a San Sebastián de los Reyes! "Iremos a otra oficina", pensé inocente de mí. Nada de eso... En el coche, yo sola con 4 chicos que hablan de tonterías, me dicen su edad, que vienen de Cádiz para formarnos... Yo con cara de no saber dónde meterme, pero mantengo el tipo. Aparcamos y me encuentro con el regalo: ir puerta a puerta vendiendo un producto, aquí con mi amigo de Murcia, pero que hace lo mismo en Cádiz. Yo alucino toda la mañana y le comento en varias ocasiones que esto no es lo que he acordado con el primer modelo trajeado del día anterior. Él me dice que esto sólo es una parte, que iré ascendiendo, que llegaré a gerente... blablabla. A todo esto, me pago yo misma la comida (para qué darte algo) y me lo intento tomar con humor, los chicos son bastante encantadores, así que ya iré sabiendo más. Pero ya me empieza a oler a chamusquina...

18:30. Sí. Más tarde aún de lo acordado. Me montan en el coche y yo sueño con ir a casa. Dolor de cabeza, calor, de piernas. Edificios sin ascensor que no he parado de recorrer, sólo como observadora, viendo cómo tienen la cara de entrar en casas de gente engañándolas hasta el último minuto. Pero no me voy a casa, me llevan a la oficina donde me hacen un examen sobre conceptos que me han hecho apuntar en el viaje de vuelta y aprenderme en 5 minutos. No salgo de mi asombro. Termino y nueva entrevista con el chico-modelo inicial. Le comento, ya con bastante mosqueo, la desorientación que tengo con lo que me han dicho en un principio y lo que estoy viviendo. Nada, que eso ha sido hoy, etc, etc... Me hablan de un sueldo base de 1.000 euros, más comisiones; la posibilidad de crecer, la cantidad de viajes que vamos a hacer... Poco convencida, me marcho a casa.

Decido probar un día más. A todo esto, como según llegué caí en la cama, no me ha dado tiempo a mirar la empresa por Internet (ENORME FALLO), pero bueno. Me huele todo a podrido, pero quiero llegar más lejos y ver qué trama esta gente....

Aquí viene la parte tronchante... 9 de la mañana. Mi sueño, yo y mis agujetas vamos con uno de los chicos trajeadísimos del día anterior a que nos explique qué haremos hoy y me dice que será mi líder (¿alguien recuerda el capítulo de Los Simpson sobre el líder y Felizonia?). Me apunta en mi cuaderno mil cosas, objetivos del día que debo cumplir, me dice que dos días más y debo salir sola, que actitud positiva siempre (OJO!)... Aquí me entran ganas de echar a correr, pero mis piernas están off. Así que me dice que me va a llevar a una sala con todos y que voy a escuchar una serie de consignas que todos conocen y repiten. Uno, el más guay, grita "HEY GUYS!" y todos contestan al unísono "HEY WHAT?!". No, no es una broma, de verdad. Todo con musicón de fondo, pizarras a los lados donde te explican qué hacer y rodeada de gente con una sonrisa estupenda que no para de repetirte lo genial que es su trabajo, que todo es divertidísimo, que son todos super amigos... Vamos, que algo se habían fumado antes de llegar, porque no era normal tanto amor y excitación. Yo estuve un día pateando una ciudad y quería morir, pero ellos parece que no tienen fin.

Sale el guay del grito de guerra y coge una campana que harán sonar cada vez que celebran la primera venta de alguien, que nosequién asciende o, en mi caso y de otros dos, que hay nuevas incorporaciones. Sin olvidar que cada persona que sale a tocar la dichosa campanita debe ir uno por uno chocando su mano (como alguien vuelva a hacerlo después de ayer, creo que le daré un guantazo). Chocando por todo durante el día: para saludarte, para desearte suerte, para despedirse... PARA TODO. 

Llegados a este punto de exaltación de la felicidad de forma exagerada donde no paran de repetirme que viven en un mundo de Yupi... no, no me marché. Me va el sado, diréis. Pues debe ser que Christian Grey se queda corto a mi lado. Nuevo día de pateo, esta vez por Sol, donde me hacen intentar vender el producto "X" a 15 personas (muero de vergüenza constante por molestar a la gente a cualquier hora) y vivo hasta alguna amenaza de algún vecino... Muy lógico todo. ¡Ah! Metro y comida pagados por mí, por supuesto.

A la vuelta a la oficina fue cuando ya, del todo, comprobé que algo aún más oscuro de lo que parece (y mira que se ve a leguas) hay. No paraban de examinarme todo el día con preguntas sobre mí y sobre los conceptos que me habían enseñado: pasos, impulsos... Y lo comenté en broma: "Vaya, me siento en un continuo examen como en el cole". Y una chica me dijo por lo bajo y con voz de tener miedo: "Y que no se te olviden nunca...".

¿Y qué he hecho hoy? Huir. Llegué a casa, leí historias parecidas, vi el nombre de esta empresa en blogs donde hablaban de timos y demás... En fin, que te pintan las cosas de una forma, luego no te pagan lo que dicen, hay un ambiente extrañamente feliz, como si fueran puestos de drogas hasta arriba, y no paran de hablarte de lujos, viajes, chalets y coches sin que les preguntes.

De verdad, tened cuidado por ahí. Yo ahora me río, sobre todo por el tema de aquella sala y consignas como los espartanos "Auuu, auuuu, auuu", pero no es para reírse. Es un timo en toda regla, se aprovechan de tu necesidad y te dicen que no buscan comerciales, que quieren que llegues a ser poco más que el dueño de Coca-Cola. Te piden positividad constante, trabajo 100%... No quieren verte sin una sonrisa en la cara, porque no pararán de observarte si no haces lo que ellos. Una especie de secta que, si os digo la verdad, me llegó a dar un poco de miedo.

Desde aquí, además, quiero pedir a las bolsas de trabajo online que comprueben estas empresas y que no permitan que engañen a los pobres que estamos desesperados por encontrar algo con lo que ganarnos la vida, que bastante difícil es ya todo.

¿La empresa? CREDICO MARKETING. Echarle un ojo a los foros, no tienen desperdicio. Podréis encontrar más nombres de empresas similares, para que estéis alerta.


¡SUERTE!


martes, 14 de mayo de 2013

Contrato único: ¿qué pasará con el empleo?

Fátima Báñez, nuestra ministra de Empleo (sí, eso de trabajar y ganar un sueldo digno que existió alguna vez), ha dicho que el contrato único sugerido por Bruselas es inconstitucional. Pero, ¿qué es el contrato único?

Con esta modalidad, todos los contratos serían indefinidos, con lo cual, se acabaría con el mercado de trabajo dual en España: contratos indefinidos y contratos temporales. ¿Qué pasa con los contratos temporales? Como ya sabréis, son los más perjudicados en nuestra situación actual: cobran mucho menos, son los que más posibilidades tienen de ser despedidos en primer lugar, se les puede cambiar por otro con mayor facilidad (incluso por sueldos más bajos que los anteriores) y cuentan con una indemnización por despido bastante más baja que los que disfrutan de un contrato indefinido, como es lógico. Estos contratos se han aprovechado de las temporadas de vacaciones (véase verano, Semana Santa, Navidad...), realizando un trabajo similar al de cualquier trabajador en su situación, pero por menos dinero y con menos derechos.

Con la reforma laboral, los despidos se han abaratado y han aumentado de forma alarmante. Una indemnización única es inconstitucional, así que Bruselas ha apostado por una indemnización creciente, lo cual nos explican muy muy bien en este post. (fedeablogs.com). Se respetarían los derechos de aquellos que ya disponen de un contrato indefinido y, los que accederían a él, podrían disfrutar también de derechos similares, a medida que acumulen antigüedad.

No cantemos victoria, ¿qué pasa ahora? Este contrato único no quiere decir que todo vaya a ser maravilloso y que nuestros empleos vayan a aumentar o mejorar significativamente. Si bien es cierto que los sindicatos han puesto el grito en el cielo a la hora de echar a los trabajadores de sus puestos, considerando que "el empresario tendría total libertad para despedir" y donde los jueces no intervendrían en ningún momento, estando las causas predeterminadas. Además, ETTs y otros intermediarios irán desapareciendo poco a poco, lo cual significa pérdidas en puestos de trabajo también. 

De momento, el Gobierno no tiene previsión de aceptar este tipo de contrato de Europa que, a priori, parece una buena idea, pero del cual es necesario conocer muy bien las condiciones. Más de 700.000 empleos se han destruido desde la implantación de la reforma laboral: abaratamiento del despido, ampliación de sus causas que hacen que alguien pueda ser despedido, casi, por cualquier motivo que el empresario considere necesario, como la falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas en su puesto. No podemos arriesgarnos a creer en algo que hará desaparecer el paro, como si el genio de la lámpara se tratara, cuando la situación en nuestros países vecinos no es, precisamente, para tirar cohetes.




sábado, 27 de abril de 2013

¿Camino a la destrucción?

Aunque es un título un poco agorero, en realidad, podría describir perfectamente la situación en la que nos encontramos: paro, desahucios, recortes, corrupción, censura, silencio... Y todo ello desemboca en un estado de cansancio, aburrimiento y cabreo de los ciudadanos que, podría decir, temen volver a leer o escuchar declaraciones de cualquiera de nuestros políticos, donde la demagogia está servida. Ya no es necesario pertenecer a un partido político para quejarse de lo que hacen los que están en el poder porque, simplemente, nadie lo hace bien.

Pero volvamos a la situación actual, donde parece que nunca hay buenas noticias: se destruirán más de 1.300.000 empleos durante el Gobierno del PP. ¿Es posible que la cifra no sea mayor porque la gente se haya marchado antes del país a buscar una nueva vida? Ahora recordamos las palabras del Gobierno suplicando nuestros votos y nos da la risa: "Nuestra especialidad es crear trabajo"...


Y es que, no contentos con tener más de 6 millones de parados para añadir en su CV, Bruselas exige más reformas y ellos obedecen (por aquello de no morder la mano que te da de comer, aunque el resto de españoles no se lleven ni las migajas): mantener la subida del IRPF hasta el 2015 (de momento); subir algunos impuestos especiales, aunque no han especificado cuáles, subir la edad de jubilación... 

Así podría ser un escrache a Rajoy hoy, ¿no creéis?
¿Esto no es violencia y un escrache sí? ¿No es violento que millones de personas no tengan un techo bajo el que vivir? ¿Que el único sustento de una familia sea la triste pensión de sus abuelos? Nada de ayudas para toda esta gente, pero sí invierten en Eurovegas, Juegos Olímpicos y hasta en la compra de coches eléctricos (no, no es una broma). ¿Para qué preocuparse de sus queridos votantes?


Está claro que, últimamente, para vivir en este país sólo puedes ser político, pijo o rico... Y sino que se lo digan a Llanos de Luna, con la que os dejo por hoy...


El próximo día volveré con las grandes frases de nuestros políticos, las cuales merecen estar posicionadas en el TOP de nuestra Real Academia.

Gracias por leerme y bienvenidos a mi blog.